Reformar un baño en Valencia parece “una obra pequeña”… hasta que aparecen los retrasos, el presupuesto se dispara por partidas que nadie había explicado o surgen problemas de fontanería que obligan a rehacer lo ya terminado. La diferencia entre una reforma tranquila y una reforma con sustos suele estar en tres cosas: tramitar lo que toca, planificar el orden de trabajos y elegir materiales compatibles con el uso real de tu casa.

